EL MUNDO DE LOS FÓSILES / PALEONTOLOGÍA
VOLVER
Paleontología: Es la ciencia que estudia los organismos antiguos o extinguidos (representados generalmente como fragmentos o restos), que se preservan en las rocas como fósiles. Es decir, se trata de una disciplina ligada tanto a la Biología (ya que estudia los organismos del pasado geológico) como a la Geología (porque los fósiles se encuentran contenidos en las rocas, en especial en las sedimentarias).

Reconstruye, sobre la base de dichos materiales, las características morfológicas y fisiológicas de los organismos del pasado, sus relaciones con el medio que habitaron (e.g. modo de vida), las leyes biológicas que rigieron su existencia y desarrollo, así como sus relaciones biocronoestratigráficas (edades relativas) y de parentesco (filogenia; evolución).

Fósil: Es cualquier evidencia de vida del pasado geológico (= excluido el Holoceno o Reciente, el cual comenzó hace 10.000-11.000 años) que presenta una estructura orgánica o biológica (e.g. vegetales, invertebrados, vertebrados, pisadas o rastros).

Fosilización: La fosilización es el conjunto de procesos mediante los cuales un organismo, alguna parte de él, sus huellas o incluso los productos de su metabolismo, pasan a formar parte del registro fósil. Es decir, abarca desde la muerte del organismo hasta el hallazgo de sus restos en un yacimiento geológico. Los cambios morfológicos y estructurales que tienen lugar, en cualquier material de origen biológico, durante los procesos de fosilización son estudiados por una disciplina de la paleontología conocida como tafonomía.

Los diferentes tipos de fósiles que se encuentran en las rocas pueden ser materiales biológicos con una preservación más o menos elevada (restos de organismos) o indicios de alguna estructura o actividad biológica (evidencias de organismos; trazas o huellas fósiles). Una preservación apropiada depende de factores tales como la naturaleza del organismo (con o sin partes duras o esqueletarias), su modo de vida, el ambiente donde quedan sus restos, las condiciones del enterramiento de estos últimos, y los procesos de reemplazo de materiales de origen biológico por substancias inorgánicas.

Entre todas las etapas involucradas en la fosilización, la más relevante es la que tiene lugar luego del enterramiento final de los restos biológicos. En particular, a partir de este momento, ocurren transformaciones más o menos profundas en la composición y estructura orgánica originales, producto de un proceso fisicoquímico conocido como diagénesis.

Los fósiles más antiguos conocidos son algas verdeazules (cianófitas) cuya edad es de 3.500-3.600 millones de años.