Nuevo observatorio fortalecerá el monitoreo de 10 volcanes del norte de Chile

10 de Noviembre de 2017
minero

Iniciativa del Sernageomin y la UCN será complementada por la puesta en marcha de un proyecto FIC-R adjudicado a dicha casa de estudios por el gobierno regional de Antofagasta para mitigar el riesgo volcánico en la zona.
El monitoreo permanente de 10 volcanes de las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, será posible gracias a la implementación del nuevo Observatorio Volcanológico Altiplano-Puna (OVAP), proyecto impulsado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y la Universidad Católica del Norte (UCN).
En este sentido, el director nacional del (Sernageomin), Mario Pereira; junto al rector de la UCN, Jorge Tabilo; y el intendente de Antofagasta, Arturo Molina, encabezaron una jornada donde se presentó el proyecto FIC-R y se firmaron acuerdos complementarios en el marco del observatorio, así como se realizó una visita a las instalaciones donde funcionará este último, ubicadas al interior de la Casa Central del plantel nortino.
El recinto estará ubicado en el Pabellón “O” del campus de la UCN en Antofagasta, lugar desde el cual serán monitoreados los volcanes Tarapacá, Parinacota, Isluga, Guallatiri, Irruputuncu, Ollagüe, Olca, San Pedro, Lascar y Lastarria.
La estación busca, entre otros objetivos, mejorar el actual nivel de caracterización, vigilancia y sistemas de alerta de los volcanes activos del norte del país, así como fortalecer las capacidades regionales de gestión de las amenazas volcánicas y mejorar la resiliencia, educación y participación de la comunidad frente a estos fenómenos.
En forma complementaria, autoridades de la UCN y de Sernageomin firmaron dos documentos anexos al convenio ya existente entre ambas instituciones, los que fortalecen la labor del OVAP.
INSTALACIONES
Durante la visita a las instalaciones donde operará el OVAP, el director nacional de Sernageomin, Mario Pereira, sostuvo que dicha entidad “es un esfuerzo que permitirá avanzar en el proceso de descentralización del país, con observatorios en regiones y dotando de capacidades técnicas y humanas para desarrollar esta tarea”. Agregó que de esta manera se está fortaleciendo la Red Nacional de Vigilancia Volcánica, perteneciente a Sernageomin que cuenta con el Observatorio Volcanológico de Los Andes del Sur, que está ubicado en Temuco.
La autoridad citó como ejemplo la ocurrencia de un evento volcánico en el volcán Lascar, el más activo de la zona. Con el monitoreo del OVAP, resaltó, se podrá contar con un tiempo de respuesta más corto que el actual, y en tres o cuatro horas se podría estar en el lugar. “Somos un país que, por su configuración geológica, estamos expuestos y nos toca vivir con esta realidad. Además, es una oportunidad para mostrar lo que puede hacer un esfuerzo colaborativo entre organismos públicos y privados”, enfatizó.
En tanto, el director del Proyecto FIC-R y académico del Departamento de Ciencias Geológicas de la UCN, Dr. Felipe Aguilera, puso de relieve que esta iniciativa estará centrada en diversos ámbitos de la volcanología. “Incluirá monitoreo, generación de mapas de peligro y riesgo volcánico, así como tiene una parte que involucra el trabajo con las comunidades que pudieran resultar afectadas y una evaluación sobre cómo los eventos volcánicos pueden afectar potencialmente a la población y la infraestructura”, explicó.
En este sentido, dijo que dicha labor implica un trabajo con habitantes del altiplano para poder educarlos sobre el tema y generar colaboración, con el objetivo de mitigar riesgos y desarrollar planes de evacuación, entre otros beneficios.
En esta línea de trabajo, el rector de la UCN, Jorge Tabilo, expresó que el área de los desastres naturales es un tema sensible para la Región de Antofagasta, por lo que destacó la importancia de la generación de medios de reacción ante eventos de esta naturaleza. “El observatorio y el proyecto FIC-R son medidas que aportan información para tomar decisiones inteligentes”, resaltó la autoridad universitaria.
Por su parte, el intendente de Antofagasta, Arturo Molina, valoró la posibilidad de hacer una observación permanente de 10 volcanes de la zona. “La región debe concentrar sus recursos en tareas de prevención para mitigar riesgos”, resaltó, junto con destacar que este es un nuevo esfuerzo para avanzar en el proceso de descentralización.
INSTRUMENTAL
El equipamiento del Observatorio Volcanológico Altiplano-Puna será instalado en terreno en estaciones de monitoreo que transmitirán la información hasta las instalaciones ubicadas en la UCN. Todo el instrumental será integrado al paisaje con un bajo impacto visual, procurando no alterar la flora y la fauna endémicas. La idea es delimitar el espacio de instalación en un área que no impacte sitios de significación cultural y que estén a buen resguardo del tránsito de personas externas, como turistas y exploradores.
El instrumental que se utilizará para medir la actividad volcánica (sismicidad, emisión de gases, deformación en superficie y anomalías térmicas) estará constituido por sismómetros (equipos que se entierran a 1,5 metros de profundidad y registran intensidad o pequeñas vibraciones del terreno y cuáles de estas se asocian a la actividad volcánica), DOAS (detecta a distancia la presencia de gases de azufre desde fumarolas, lo que puede dar indicios de los procesos químicos internos en el sistema volcánico), Cámaras IP (facilitan la observación de los volcanes las 24 horas del día) y Geodesia (detectan pequeñas deformaciones de la superficie de un volcán, ya sea inflación o deflación, lo que ayuda a comprender la dinámica interna de un volcán).
COMUNIDADES
El jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica (RNVV) del Sernageomin, Álvaro Amigo, sostuvo que, complementando el trabajo técnico del observatorio, se estableció un plan de relacionamiento comunitario, partiendo por las comunidades indígenas del norte del país que habitan en las cercanías de los volcanes. “Un trabajo colaborativo nos permite entregar la información científica y, a la vez, establecer en conjunto planes de emergencia, culturalmente pertinentes”, expresó.
Agregó que “buscamos trabajar en armonía entre lo que para nosotros es un centro eruptivo peligroso y para ellos es una deidad protectora denominada ‘TataMalku’”.
En este sentido, el programa de relacionamiento con las comunidades indígenas continuará con reuniones en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Atacama, iniciativa que se ampara en el marco del convenio 169 de la OIT.
En la actualidad, Sernageomin, a través de la RNVV, monitorea más de 45 de los 90 volcanes activos en el país, lo que, por intermedio de estaciones de vigilancia y nodos de transmisión de datos instalados en el perímetro de los macizos más peligrosos del país, permite entregar información fidedigna y oportuna a la ciudadanía.