• Especialistas de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica de la institución lideraron mesas de trabajo para definir la estrategia de gestión de desastres en Latinoamérica hacia el 2027.
Con el propósito de intercambiar conocimientos y robustecer las capacidades de respuesta ante amenazas de la naturaleza, una delegación multidisciplinaria del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) integró el seminario de clausura de los proyectos Kizuna I y II. Esta iniciativa de cooperación transnacional, encabezada por JICA-Chile, AGCID y Senapred, ha resultado fundamental para el manejo del riesgo volcánico en el continente.
La representación institucional estuvo compuesta por los profesionales de la Subdirección Nacional de Geología: Franco Vera, Constanza Perales, Daniel Bertín y Felipe Flores. Junto a ellos, participaron en la jornada de cierre Pedro Berríos y Fallow Herrera, integrantes de la Unidad de Gestión de Emergencias, además del jefe de la Oficina de Relaciones Institucionales, Sergio Villegas.
La instancia contó con la presencia de especialistas extranjeros, quienes trabajaron en paneles de discusión técnica y realizaron una visita a las dependencias de Senapred, en la que pudieron conocer de cerca el modelo nacional de atención ante desastres socionaturales.
Plan de trabajo regional 2026-2027
El encuentro se estructuró en torno a tres áreas temáticas: Tsunami, Código del Modelo Sísmico y Volcanes. En esta última categoría, Perales detalló el alcance de la alianza. “Colaboramos junto a representantes del Servicio Geológico Colombiano, la Universidad Técnica Nacional de Costa Rica, el Observatorio de San Calixto (Bolivia), la Universidad Mariano Gálvez (Guatemala), CENAPRED (México) y el Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá. Desde este bloque propusimos un cronograma para el bienio 2026-2027 que contempla el levantamiento de realidades locales, lo que definirá los lineamientos para una red colaborativa bajo el alero de la Asociación Latinoamericana de Volcanología (ALVO)”, explicó la profesional.
En tanto, el jefe (S) de la RNVV destacó el valor de este vínculo. “Con los países de América Latina y el Caribe compartimos múltiples amenazas naturales que impactan de manera sistemática nuestros territorios. Vincularnos y comprender estas diversas realidades nos ha permitido construir estrategias comunes para avanzar hacia una mayor resiliencia. El éxito de este encuentro radica en la sinergia con ALVO, con quienes compartimos la visión de potenciar el apoyo científico y técnico en nuestra región”, puntualizó Vera.
El proyecto Kizuna concluye esta etapa posicionada como un pilar para la formación de capital humano, la cooperación interinstitucional y el intercambio de experiencias, promoviendo el fortalecimiento de la resiliencia ante desastres en América Latina y el Caribe.