Con el objetivo de anticipar posibles escenarios de peligro ante la llegada de la temporada de lluvias, geólogas de la institución, en estrecha coordinación con el Senapred, desplegaron un operativo de evaluación técnica en los sectores de Penco y Lirquén recientemente afectados por incendios forestales.

El terreno, liderado por las geólogas Paola Ramírez y Natalia Sepúlveda, se centró en la recategorización y levantamiento de información en zonas identificadas con potencial peligro de remociones en masa. Las especialistas advierten que la pérdida crítica de cobertura vegetal tras los siniestros aumenta significativamente la susceptibilidad de los suelos, facilitando la ocurrencia de deslizamientos y flujos de lodo durante el invierno.

Al respecto, el equipo de Sernageomin señaló que “durante el despliegue en terreno, se efectuó un catastro detallado de laderas inestables y realizaron un análisis exhaustivo de las condiciones geomorfológicas actuales. Esta labor es fundamental para actualizar la caracterización del riesgo en la zona y proporcionar datos precisos que permitan a las autoridades tomar decisiones preventivas informadas”.

Este esfuerzo interinstitucional busca no solo identificar los puntos críticos, sino también definir medidas de mitigación que permitan resguardar la seguridad de la población y la infraestructura local antes del inicio del ciclo de precipitaciones.

Al respecto, desde la Dirección Regional Biobío enfatizó que estos estudios son una pieza clave en la gestión del riesgo de desastres, permitiendo que las comunidades cuenten con planes de respuesta actualizados frente a la nueva vulnerabilidad del terreno post-incendio.